
LA POSTURA SEIZA
La postura seiza se requiere para ciertas regiones y se debe adoptar correctamente y sin cansancio como mínimo 10 minutos. Algunas personas sufren a los pocos segundos incomodidad en tobillos, empeines o huecos poplíteos, que al principio deberán subsanar con ayuda de almohadas. Con el tiempo y la práctica llegarán a situarse cómodamente en seiza, salvo que se trate de algún caso de lesión crónica o incapacidad física que hagan necesaria una atención más personalizada por parte del profesor.
La postura correcta, es la siguiente: Flexionando las piernas, nos sentamos entre los dos talones, no sobre ellos, sino con los pies en plantiflexión y los empeines apoyándose en el suelo de manera que los isquiones queden tocando las respectivas apófisis mediales de las tuberosidades calcáneas. Los dedos gordos de los pies tocándose, y las rodillas separadas entre sí unos 20 cm aproximadamente. La columna vertebral queda recta, así como la pelvis.
Para presionar provocaremos una anteversión de la pelvis durante la inspiración, y cuando espiremos efectuamos una retroversión aplicando la presión Shiatsu con los pulgares superpuestos. Los brazos deben permanecer rectos sin flexionarse por los codos durante toda la secuencia.
Este kata es necesario dominarlo para aprender a sentir la presión desde el Hara. Debemos notar cómo en la espiración se produce un empuje que llega hasta los dedos.
Ya dependiendo de ciertos casos, y cuando se haya adquirido cierta práctica, podremos variar algo la postura, o flexionar algo los codos si el tratamiento lo requiere, así como también olvidarnos de sincronizar la respiración puesto que el empuje desde el Hara ya se producirá de manera espontánea.
Cuando es necesario presionar con cierta fuerza, a veces la persona receptora queda impresionada pues no puede entender cómo una presión tan fuerte y mantenida sea tan agradable y pueda aplicarse solamente utilizando los dedos sin que acaben doloridos. Por otra parte, si nuestra presión tiene que ser muy suave, el dominio de la postura hará que esta sea cómoda y así mantenerla durante el tiempo necesario.
Con el tiempo, esa sensación de que la presión, aunque sea con los dedos, es producida por nuestro centro vital y energético, transmitida a los dedos y al cuerpo receptor, la podremos ejercer desde cualquier postura y en cualquier situación, y considero que no hay mejor práctica para aprender esa sutil presión que ejecutando correctamente la postura seiza. Siempre insistiré sobre la importancia de aprender y ejecutar bien esta postura. Es la base de la presión desde el Hara, y mientras podamos hay que disfrutarla. En mi caso ya no la puedo adoptar pues desde hace un año sufro un desgarro en un menisco.
Este contratiempo, no obstante, me servirá para poder estudiar alternativas y mostrarlas a l@s alumn@s que por alguna lesión tampoco puedan estar en seiza pero que deben aprender a aplicar una buena presión de Shiatsu.
Pep